‘Con El desafortunado intento, María Marín viene a abolir el miedo. Es joven e inédita –hasta ahora–, pero su poesía es fruta madurada hasta el punto de dulzor exacto. En primer lugar porque ni siquiera ha ensayado la pose de poeta: escribe como vive, su escritura es gesto orgánico. En ella, la literatura es tan real y tangible como su cuerpo y, gozándola de cerca, uno puede sentir cómo se le van cayendo versos mientras habla. En segundo lugar, porque posee la mirada, esa capacidad de ver más y mejor que los vulgares seres que cohabitamos con ella. Cada momento es metáfora, y su propia vida, el claroscuro de su biografía, material lírico’.

(Daniel J. Rodríguez)

Un bendito fracaso

 

‘En este viaje se siente acompañada de escritores, artistas del cine, la televisión o la música: Burroughs, Kerouac, Agatha Christie, Chuck Berry, Dire Straits, Keats, Lewis Carrol, Harold y Maude (de la comedia negra televisiva), Salinger, Panero, el último Ben Clark, Sylvia Plath: “Y si no te gustan los Beatles / es que no entiendes una mierda / de música ni nada que se le parezca” (De entendidos y esas cosas). Oasis se mezcla con Virginia Woolf, Paul Auster y Bukowski. Recuerda también al gran José María Álvarez por el uso abundante de citas (Troya)’.

(Javier Gallego Dueñas)

http://profundamensuperficial.blogspot.com/2018/11/resena-de-maria-marin-el-desafortunado.html

‘Por aquí asoman Romeo y Julieta en forma de canción; Hércules Poirot vigila la rara y humosa fiesta en la que Burroughs, Kerouac, Carroll, Keats, Panero, Salinger, Henry James, Virginia Woolf, Mishima, Sylvia Plath, José Mª Álvarez, Ben Clark, Auster o Barrie brindan con sus vasos de zumo, sus botes de refresco, sus tazas de té o su copa de whisky; los detalles musicales y cinematográficos siempre indicando la obsesión por el miedo, por la muerte, por la fusión de ambas cosas’.

(Juan de Dios García)

http://juandediosgarciaescritor.blogspot.com/2018/12/leido-el-desafortunado-intento-de-maria.html

‘La mayoría de poemas recopilados en esta obra están plagados de una ironía que dota al conjunto de un aspecto de realismo burdo, asumido desde una perspectiva sarcástica. Como el caníbal que le pregunta al doctor: “Dime, ¿piensas en mí como yo en ti?”; Marín parece que pretende devorar la venda que cubre los ojos de los lectores y que les impide ser conscientes de la hipocresía que carcome a la sociedad actual. Mediante sus palabras crea una consciencia de lo íntimo y lo colectivo que nos arrastra y nos impide descubrirnos y combatir aquello que nos corrompe’.

(Carmela Morales)

https://loslibrosdeunabruja.blogspot.com/2018/12/el-desafortunado-intento.html